BIO

MI trabajo en el campo cultural se ha desarrollado fundamentalmente en las áreas de la creación artística, curaduría independiente, gestión, distribución y concreción de proyectos culturales. Como artista visual desde los años 90 desarrollo una obra que sitúo en los márgenes de espacios mercantiles, circulando radicalmente en museos y lugares alternativos autónomos, donde el trabajo y la construcción de colectividad independiente configuran asociaciones de producción.

Destacando proyectos expositivos, residencias y curatoriales en Chile, Alemania, Polonia, España, Suecia, Beirut y Latinoamérica.

Mi propuesta desarrolla una obra que desmitifica la saludable organización filial, familiar y educativa que componen la concepción de poder y el estado, la contracultura y su higienización. Figuras simbólicamente fuertes que se encuentran en la pintura, objetos, videos, graficas e instalaciones un desborde ideológico necesario para hacerlas más duras, más salvajes, más anómalas. Esta manera de inventariar el canon objetual del arte, híbrido y políticamente incorrecto supone -en el espectador- la interpretación de una historia política, criolla y popular llena de acertijos y maledicencias, autoritarismos y reglas pervertidas.

En el campo de la autogestión he mantenido la dirección por 20 años, del espacio Caja Negra Artes Visuales con más de 30 proyectos curatoriales personales, proyectos de arte público, nuevas vitrinas de visualización independiente y campos editoriales, logrando constituir un lugar de disidencia en una trama interconectada internacionalmente, que se resitúa en el contexto actual como una plataforma de redes e intercambios culturales y críticos. Consolidando una mecánica de trabajo en colectividad como puntal ideológico esencial, insistiendo en las prácticas asociativas como una forma de sostener, mantener y prolongar proyectos independientes en el tiempo.

Este ejercicio me ha permitido extender el campo de acción a otros países y establecer diferentes alianzas de trabajo donde ha sido posible homologar reflexiones y posturas paralelas en relación al hacer artístico. Un formato que permite atrincherar concepciones personales y también sociales del significado de hacer arte en la sociedad contemporánea. Estas mecánicas de operar como agente cultural me han permitido configurar sólidamente una plataforma productiva que en sus ejes de acción, sea desde los cruces, las fricciones y las alianzas me aporta una versatilidad en la estructuración de una diversidad de proyectos culturales, que van desde  producciones de libros, realización de textos, curadurías asociadas y personales a propuestas expositivas de gran envergadura confluyendo agentes culturales de distintos países y procedencias en ideas comunes, problemáticas universales, acontecimientos contingentes y principalmente la concreción efectiva de hacer cultura expandida y en sociedad.

Creando alianzas y diversificando el ejercicio plástico con agentes culturales, curadores y artistas de Europa, Asia y Latinoamérica concatenando un tránsito cultural con Chile de largo a aliento.

Statement

Victor Hugo Bravo is a Chilean artist, part of a generation that was formed under dictatorship. Beginning by the 90, his initial interest has been centered in the painting. Later, he would burst in the national scene, with a clear and mature aesthetic idea; wooden hand made objects, armaments as toys, entirely covered with camouflage painting. The painting as camouflage was a gesture of invasion and inversion mediated by color, transforming the three-dimensional object in a two-dimensional one, without hiding its condition of pictorial surface. At the same time provocative phrases like “dominate me”, “fuck me” and others appeared, allusive to power in sexual relationships, expressing the domination of a state and a denied right.

His work manifests not only a subversion of the patriotic symbols, but also the representation of power and submission as matter of gender, but symptomatically inside a macho-military culture. Converting the vagina in a political icon, fetish that is attractive to the artist, and working at the same time with the religious references, and the toys and sharp objects that suggest armament (as a masculine symbol), his work creates a whole inexistent aesthetic, in which the relations between power, politics and sex pass camouflaged alluding a state of both the Chilean culture and society.

Though, there is no doubt that his work goes further than the iconographic references recently mentioned. The presence of masculine and feminine genitals in relations of power appears hidden. This fact locates his production far from a simple issue of gender or politics. The act of covering, and at the same time exhibiting, is related to the fact that the only present feminine subject is a woman, and the masculine, himself, as the operating axes.  (Eros and Tanatos) Moreover, his work has been the disclosure of his personal experience and the revelation of the relations of power in his own family since his formative phase as an individual.

In another objetual conception Victor Hugo Bravo develops an artwork that demystifies the healthy filial, familiar and educative organization that composes the father and the macho. This symbolic strong figures run into objects in his painting; the ideological and necessary overflow to make themselves tougher, wilder, more anomalous.

This way of inventorying the objetual canon of art, hybrid and politically incorrect supposes –in the spectator – the interpretation of a political, popular and native culture, full of riddles and curses, authoritarianisms and perverted rules.